PARALISIS CEREBRAL ESPÁSTICA

DEFINICIÓN

La parálisis cerebral se caracteriza por ser una lesión del cerebro inmaduro (antes de los dos años) que provoca problemas de movimiento en las extremidades. En algunos casos se pueden presentar deformidades en dichas extremidades a causa de la debilitación de los músculos. Los niños con parálisis cerebral pueden presentar alteraciones en la sensibilidad del taco, y, en los casos mas graves, un menor desarrollo cognitivo, lo cual afecta a la inteligencia del infante. Dicha lesión puede ser ocasionada antes, durante o después del nacimiento, frecuentemente pasa por una asfixia durante el parto o por prematuridad.

La parálisis cerebral es cada vez más frecuente en países desarrollados. Estos cada vez tienen más recursos y cada vez más bebés prematuros sobreviven, en muchos casos con secuelas como la parálisis.

La parálisis cerebral es un trastorno neurológico que afecta la capacidad de una persona para moverse y controlar sus movimientos. Puede ser causada por diferentes factores, incluyendo:

  1. Lesiones durante el parto o el nacimiento: las lesiones durante el parto o el nacimiento, como la falta de oxígeno durante el nacimiento, pueden dañar el cerebro y causar parálisis cerebral.
  2. Infecciones durante el embarazo: ciertas infecciones durante el embarazo, como el virus de la rubéola o la citomegalovirus, pueden afectar al desarrollo del cerebro del bebé y causar parálisis cerebral.
  3. Traumatismos craneales: los traumatismos craneales, como los que se producen en accidentes de coche o caídas, pueden dañar el cerebro y causar parálisis cerebral.
  4. Trastornos genéticos: algunos trastornos genéticos, como la síndrome de Down, pueden aumentar el riesgo de desarrollar parálisis cerebral.

Es importante tener en cuenta que en muchos casos, las causas exactas de la parálisis cerebral no se conocen. Es posible que algunas personas nazcan con parálisis cerebral sin que haya una causa evidente.

Existen diferentes tipos de parálisis, y se dividen en dos grandes tipos:

  • Tipos de neurológicos de parálisis cerebral:
    • Espástica: es la forma más frecuente de parálisis cerebral. Se caracteriza porque algunos músculos se encuentran agarrotados o tensos (con mayor tono muscular).
    • Distónica-atetoide: es el tipo de parálisis en la cual las extremidades presentan movimientos involuntarios.
  • Tipos anatómicos de parálisis cerebral espástica. Dependiendo de que extremidades se encuentran afectadas hay tres tipos:
    • Hemipléjica: Es cuando las extremidades, superior e inferior, del mismo lado se ven afectadas.
    • Tetrapléjica: afecta a las cuatro extremidades.
    • Diplejíca: afecta solo a las extremidades inferiores.

Evaluación

Para poder proporcionar el tratamiento adecuado, es necesario hacer una buena evaluación. La debilidad de los músculos afectado o heterogeneidad de la espasticidad hace que la evolución del paciente sea compleja. Por ello, es necesario valorar al paciente múltiples veces para poder tomar la mejor decisión acerca del tratamiento, pasando por pruebas de sensibilidad y de fuerza.

La función de la extremidad se valora realizando un test de función. Estas pruebas se hacen antes y después de la cirugía, para poder valorar la mejora del paciente.

Es muy importante establecer unos objetivos funcionales del tratamiento, que se establecerán en función de que tareas o actividades de la vida diaria son más relevante para el paciente.

HEMIPARESIA ESPÁTICA: PROBLEMAS CON LA EXTREMIDADAD SUPERIOR

La mitad de los pacientes experimentan una disminución de sensibilidad táctil en la extremidad superior, a causa de la parálisis cerebral.

En estos casos vemos también que algunos músculos están tensos (músculos espásticos) y otros son débiles, lo que hace que los pacientes tengan dificultades al moverse. A causa de la hemiparesia espástica, los niños presentan problemas motores como: tener una posición “no natural” de la extremidad, experimentan menos balance articular (poco rango de movimiento), dificultad en las funciones de la mano como agarrar objetos o manipularlos, cambio en el aspecto estético.

EXTREMIDAD SUPERIOR CON TERAPIA ESPÁSTICA

Hay pacientes con parálisis cerebral que tienen las cuatro extremidades afectadas. Estos suelen ser las personas que tienen formas de afección más graves. Con la cirugía, el objetivo es conseguir aumentar el balance articular con tal de darle al paciente una mejor calidad de vida, mejorando su higiene corporal y facilitando sus cuidados.

La mejor de la higiene se produce porque, con la cirugía de alargamiento de varios músculos y tendones, permite la apertura de las articulaciones. Esto conlleva a que dejen de existir pliegues, en los cuales es común que se generen infecciones y sarpullidos a causa de la sudoración y el roce.

TRATAMIENTO NO QUIRÚRGICO

Esta afección necesita de múltiples diciplinas como terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, cirujanos ortopédicos, nutricionistas y neurólogos. Como hemos comentado anteriormente, cada paciente es afectado en distinto grado por la parálisis cerebral. Por lo que los tratamientos pueden ser muchos y distintos. Una forma de tratamiento no quirúrgico es la fisioterapia, la toxina botulínica y la terapia ocupacional. Es importante valorar periódicamente al paciente, para observar su recuperación y si necesita de otros tratamientos.

Con la terapia ocupacional, lo que queremos conseguir es ayudar a los pacientes a desarrollar herramientas y técnicas que les ayuden a realizar las actividades de la vida diaria. La fisioterapia, mediante ejercicios pasivos de las articulaciones y férulas, evitaremos que los músculos se acorten y ayudar a la movilidad.

La toxina botulínica ayuda a relajar los músculos, y se administra mediante punción en los músculos espásticos (tensos). Es un tratamiento que se suele utilizar cuando los pacientes tienen 8 años o menos, antes de realizar cirugías. El efecto de este tratamiento dura entre 4 y 6 meses, aunque puede dejar de ser efectivo tras múltiples punciones.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

El tratamiento de la parálisis cerebral puede incluir una combinación de terapias médicas, físicas, ocupacionales y de habilidades para la vida. En algunos casos, también se puede recomendar un tratamiento quirúrgico. Los tipos de cirugía que pueden ser útiles para la parálisis cerebral incluyen:

  1. Cirugía ortopédica: para corregir deformidades óseas o músculos que pueden limitar la movilidad.
  2. Cirugía de la vejiga y los intestinos: para tratar problemas de control de la vejiga y los intestinos que son comunes en personas con parálisis cerebral.
  3. Cirugía de estimulación cerebral: implica la colocación de electrodos en el cerebro para estimular ciertas áreas y mejorar la función motora.
  4. Cirugía de fisioterapia: para corregir deformidades de la columna vertebral o mejorar la postura.

Es importante tener en cuenta que no todas las personas con parálisis cerebral necesitarán cirugía y que la elección del tratamiento depende de factores individuales, como la gravedad de la parálisis cerebral y las necesidades específicas de cada persona. Es importante hablar con un médico o un equipo de atención médica sobre las opciones de tratamiento disponibles y cómo pueden ayudar a mejorar la calidad de vida.

El tratamiento de la parálisis cerebral puede incluir terapias médicas, físicas y ocupacionales. En algunos casos, también se puede recomendar cirugía. Los tipos de cirugía que pueden ser útiles incluyen la ortopédica, la de la vejiga y los intestinos, la de estimulación cerebral y la de fisioterapia. No todas las personas con parálisis cerebral necesitarán cirugía y es importante hablar con un médico sobre las opciones de tratamiento disponibles.  ¡Contáctanos para obtener más información!

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